Graziano Freschet, el enólogo de la destilería Andrea
Da Ponte
En 1896 Matteo Da Ponte publica “El manual de la destilación”, el volumen en el que por primera vez se ilustran los alambiques que ha patentado
y las primeras columnas de concentración de los vapores alcohólicos, construidas para depurar y afinar un espíritu genuino pero de gusto basto y
áspero. El mérito del “Método Da Ponte” es el de recoger y conservar en el destilado los más intensos aromas varietales de la uva, aquellos más
delicados y volátiles, para volverlos a proponer renovados en cada gota que se saborea. Es casi una revelación, un dogma que los jefes de familia,
en los años venideros, observan rigurosamente, anonadados por el encanto del arte de la destilación.